miércoles, 29 de octubre de 2008

Ah, que tranquilidad!

Aquí les dejo una pequeña lista de todos aquellos temas que parecen ser super relevantes, pero que a mi la verdad ni me preocupan...pero ni un poquito así eh!

- si sube o baja el precio del barril de petróleo
- si sube o baja el precio del dólar
- cuánto cuesta la onza de oro
- cuál es el valor del riesgo país
- qué calles van a estar cortadas en el centro si hay movilizaciones
- si sube o baja el Merval, el Bovespa y el Dow Jones
- todas las clases de virus que vienen por internet
- cuál es la relevancia de actualizar periódicamente la compu
- de qué están hechas las hamburguesas de MC Donalds
- cuántos vuelos se cancelan por día

Hay más, no teman, tengo muchas otras cosas por las que no preocuparme, pero ahora no me las acuerdo, y tampoco me preocupa, porque sé que los dos o tres que leen este blog me van a dar una manito para agregar a la lista.

martes, 28 de octubre de 2008

Si si señores!

Pegate una flickereada en

www.flickr.com/photos/ruqui

Una vez un chico no entró y se quedó pelado y a una chica le crecieron bigotes como los de Salvador Dalí.

viernes, 24 de octubre de 2008

Códigos no me pongas eh!

El otro día en la radio escuché a un oyente que llamó porque no podía evitar serle infiel a su mujer y quería una segunda opinión. Resulta que el muchacho ahora estaba en una encrucijada porque le quería dar a su cuñada, por lo que en un momento le dice al conductor: "viste los códigos, bueno, yo no los tengo"
Acto seguido una risotada masiva por la frase que mostraba la contundencia de sus acciones.

jueves, 23 de octubre de 2008

No por mucho estornudar se amanece más temprano

Ahhh, la primavera, la belleza de las flores, los días más cálidos y la ALERGIA!
Que lindo, estornudar 7, si 7 veces seguidas, casi no poder entablar charla con nadie porque el estornudo te corta lo que ibas a decir, la gente te dice "uh, que resfrío" y vos mirás y dceis "no, es alergia", y te dicen "uh, a qué?", y yo mando un "a todo!" no me rompas las pelotas!
Todo un día estornudando, con los pañuelitos en la mano, con los ojos irritados, dolor de cabeza, una maravilla de vida, qué te puedo decir?
Hoy viene una clienta que nota que no paro de estornudar y me dice "yo no estornudo, pero me agarra que me broto", levanto la mirada, silencio, y me pregunto para mis adentros "que carajo me importa tu brote, sabés lo que es estornudar a troche y moche sin parar un segundo, y me venis a decir que te brotas, dejame de joder"
Igual, gracias a Elite por hacer pañuelitos más suaves, y quería pedirles a los laboratorios que se copen y me suban unos miligrámos a los antialérgicos, qué les cuesta!

miércoles, 22 de octubre de 2008

Un nido de carancho

Y se vino el electroencefalograma nomás. Si, el neurólogo entre las 40 cosas que me recetó, incluyó un electro del bocho para controlarme.
Me había hecho uno hace un tiempo pero, evidentemente, era muy precario el anterior, o no lo recuerdo bien, porque esta vez la cantidad de preparativos para tal fin fueron mucho más importantes.
Entro al consultorio, me siento en un sillón muy cómodo, que me hizo acordar al sillón de la óptica en el que me desmayé, y la doctora me indica que me va a poner como unas sopapas en la cabeza, a lo que yo pensé cómo me los iba a pegar. A los segundos supe que lo que iba a hacer que se pegaran no podía ser bueno. Dicho y hecho, la señora agarró una espatulita y empezó a ponerme como una pasta color crema y a pegar las sopapitas.
Durante todo el estudio no pude evitar pensar cómo me iba a sacar ese pastiche del pelo, especialmente porque tenía que esperar media hora para hacerme una tomografía. Es más, hasta quizás me salga mal el estudio porque me angustiaba la idea de salir así del consultorio y recorrer ese pasillo lleno de gente con la cabeza hecha un cucurucho de sambayón.
No puedo dejar de mencionar que el tema cabellera y electroencefalograma no se llevan bien, porque esa mañana, para el estudio, me tuve que lavar el pelo con jabón blanco, asíque la porra era descomunal.
Termina el estudio, me saca las sopapas y noto que uno de esos artefáctos lo tenía pegado en la frente y dos en las orejas, por lo que en el medio de la frente tenía un círculo rojo decorado con pasta y las orejas como si estuvieran sucias.
Obviamente cuando salí en el lugar donde antes de entrar no había nadie, ahora había 4 personas, por lo que huí del lugar sin levantar la mirada, directo al baño, donde el chorrito de agua era diminuto.
Me rendí, me entregué a la falta de estética. Ya no sólo estaba despeinada y con una especie de minibochitas de helado entre el pelo, sino que además ahora estaba preocupada porque en la tomografía no me podía mover ni un milímetro y la señora no era muy amable que digamos. No puedo con todo, paremos un poco!

Lo que le pasa al purretaje femenino

A las chicas nos pasan cosas boludas que te amargan un toque, poco tiempo, pero te amargan al fin:
- Comprarte un esmalte más caro ($7,50!) que el habitual para ver si es más aguantador y no, no lo es.
- Llevarte un saquito de un negocio, que las mangas no sean muy largas y creerle a la vendedora que se estiran! Salís del negocio y no sólo te amarga saber que el saquito no se va a modificar sino que las vendedoras se matan de risa de vos.

Por hoy sólo dos para no ser tan triste!

lunes, 20 de octubre de 2008

La presión por el piso

Esa es la frase que inicia, cada 5 o 6 años, mis ya conocidos desmayos a causa de una baja contundente de presión.
Me he encontrado con dichos desmayos sentada en una silla sin respaldo leyendo en un prospecto que la pastilla que había tomado podía causar la muerte (como todas las pastillas, ya sé, ahora ya lo sé). Resultado: Ruqui con alto chichón en el bocho y mi hermana gritando que me había muerto.
Otra vez me encontraba estudiando con Canita y de repente me noto un granito raro en el dedo, lo toco, me da impresión, acto seguido, me saco los lentes y les informo a los presentes que no me siento bien. Resultado: tirada arriba del apunte para luego irme para atrás, con los ojos en blanco y la lengua para afuera.
Me despierto y con mucho sueño no entiendo nada de lo que pasa, me ponen oxígeno, le comento al médico porque creo que me desmayé (me dió impresión lo del granito del dedo), me mira como diciendo "no te puedo creer que vengo a ver a esta boluda, encima me cuenta lo del sobrehueso que le da impresión, alguien nos necesita en serio, querida"
Un tiempo después me desmayé en un recital porque Marupi, una amiga se desmayó, y del susto caí atrás de ella, pero esta vez el desmayo fue común, me apoyé en una reja, me pasaron para el otro lado y no hubo convulsión, ni nada del otro mundo.
Pasado ese lamentable evento creí, pobre ilusa, que no se iba a repetir, pero mi amigo desmayin me volvió a agarrar, esta vez en una óptica. Resulta que me siento en un sillón para que me pruebe los lentes de contacto. La óptica me explica todo, me los muestra, me indica un par de pormenores y me dice que me los va a probar. Yo chocha pensando que entraba en un mundo de visión fantástico.
Me pone el lente en el ojo derecho, me dice que cierre y abra el ojo varias veces, lo hago.
Me pregunta cómo los siento, le respondo "Bien, lo que si, no me siento muy bien". Corte. Me empiezo a aturdir y tuc, no me acuerdo más.
Pura confusión, después de unos segundos escucho a la señora diciendo mi nombre y dándome cachetadas. A eso le sumó la pregunta "sos epiléptica? eh? Ruqui, sos epiléptica?"
Como puedo le digo que no, me voy recuperando, creo que le dije que me deje dormir, pero me pide el número de mi papá y todo solucionado, me fuí a dormir a casa alrrededor de 10 horas.
A la tarde voy al médico y le tengo que explicar, otra vez, lo inexplicable: "mire doctor, parece un chiste, pero me bajó la presión cuando me estaba probando los lentes de contácto". Por suerte este no puso cara de reirse internamente y me mandó a hacer mil estudios, creo que esa es la nueva forma de vengarse de la boludes que le estaba contando.
Ante la futura asistencia de quien escribe al personal fest para ver a los nonnos de Rem entre otros, he decidido que para evitar problemas, voy con mi amiga del alma, la Doc. Lau, y listo, ella va a saber qué hacer ante cualquier eventualidad.