jueves 3 de diciembre de 2009

Alma de pacman

Desde chica descubrí que la ansiedad iba a ser parte de mi vida. Quería un helado y lo quería inmediatamente, nunca llegaba a abrir los regalos a las 00:00 hs. ya que mientras comía el melón con jamón estiraba el brazo para sacar la cinta del paquete sin que nadie lo notara, o cuando llegaba el momento de comprar los útiles para el colegio no soportaba esperar para usar los lápices nuevos y los últimos días de febrero me mandaba mis buenos dibujos que dejaban los lápices por la mitad, sin mencionar el trágico evento en que me compraron los rollers a los 12 y salí del negocio andando sin saber que los frenos no eran dos sino uno solito y que estaba en la parte de atrás del patín.
Hoy que ya no compro lápices, ni empiezo las clases, mis ansiedades no evolucionaron para nada y es entonces que me veo comprando algo y esperando llegar a casa para sacarlo de la bolsa y usarlo (superé la etapa del "me los llevo puestos" gracias a Dios!), o comprando una bolsa de papas fritas para una "circunstancia especial" para que a los 20 minutos me tire en el sillón a comer cual cerdita. Ni hablemos de las veces en que compro algo y voy en el colectivo mirando el producto cada 20 segundos y pensando en que momento lo voy a estrenar.
No sé esperar, no puedo, me cuesta, me cansa, me aburre. Cuando es mi fiesta de cumpleaños y me hacen algún regalito quiero que termina la fiesta para usarlo. Ya ni siquiera pienso en que me puede dar mala suerte usar algo antes de mi cumple ya que peor suerte es saber el suplicio que significa para mi la espera y que las pilchas, o lo que sea, estén ahí sin poder compartir un buen rato.
En fin, esta es la vida de una ansiosa de alma que no sabía que era tan ansiosa hasta que tuvo un blog y decidió escribir sobre ello.

martes 1 de diciembre de 2009

La loca de la inseguridad

El sábado volvía de un cumpleaños y si hay algo que me gusta de mi nuevo hogar es que el colectivo que viene de Ramos me deja en la puerta de mi casa. Por eso es que le dije adiós a los remises y hola al 166.
Llega el momento de bajarme del bus, era muy tarde por lo que no había ni un alma en la avenida, por eso le metí pata con llave en mano para no perder un segundo.
Apenas empiezo a caminar para encarar la puerta relojeo que alguien se acerca. Era una piba que se había bajado del colectivo, la cual apenas me ve me dice "disculpame, esta calle es padre elizalde?" a lo que yo sin detenerme le digo que si, para que ella me continúe diciendo "ahhh, y no sabés dónde es la casa de la Mai (no sé qué nombre me dijo)". Yo no le entendía mucho por lo que dije "no, ni idea", y cuando ya estaba a punto de sospechar completamente de ella (una de la mañana, en ciudadela, buscando a una Mai, vamos!!!) la piba me dice "no te molestaría acompañarme tres cuadras para ver si encuentro la casa?"...
Yo ya estaba aterrada pensando en que mataban gallinas y bailaban como poseídos en el garage de la casa de la Mai, y lo único que se me ocurrió es decir "no, me esperan en mi casa, disculpame", acto seguido golpeo la ventana de mi hogar y digo fuerte y claro "gordo abrime que ya llegué". Si si, no había gordo detrás de la ventana esperando pero sólo yo, y ahora ustedes lo saben, y les quiero contar que fue muy efectivo porque la piba desapareció en un segundo.
Importante entonces es que, ante el peligro, hay que acudir a la imaginación, a los dotes actorales o a tener un gordo detrás de la puerta las 24 horas del día!

Se necesitan 20 dadores de sangre

De cualquier grupo y factor.

Por favor aclarar que es para el paciente Juan Carlos Vinci

Cómo donar sangre

Para donar sangre concurra a Hemoterapia (3º piso) de lunes a viernes 7.30 a 12.30 horas y los sábados de 8 a 12 horas.

Requisitos:

Edad: entre 18 y 65 años. Llevar DNI.

Peso: mayor a 50 kg.

Recomendaciones generales:

-No es necesario ayuno absoluto. Puede café, mate, te, jugo de frutas, bebidas sin alcohol, gaseosas azucaradas o edulcoradas antes de la extracción.

-También, puede ingerir algunos alimentos como pan, tostadas, mermeladas y fruta.

-Evite ingerir alimentos con grasas como crema, leche, aceite, fiambres, etc. en las cinco horas previas a la extracción.

-Si se hizo tatuajes, perforación de orejas (u otra zona corporal) y acupuntura, debe esperar un año para poder donar sangre.

Departamento de Hemoterapia
Hospital de Clínicas “José de San Martín”
Av. Córdoba 2351, 3º piso, Ciudad Autónoma de Buenos Aires (C1120AAR).
5950-8765 (Admisión Donantes)
5950-8769 (Secretaría)

martes 24 de noviembre de 2009

De las canciones que le copan a Ruqui

Acá les dejo una canción que estoy escuchando bastante y me piace molto!

Disfrutenlan!

http://www.youtube.com/watch?v=fmyuRLFDobw&feature=related

El tema polémico

Esta es una de las canciones que canto a los gritos pero, por alguna razón, me da vergüenza que me guste. Se las dejo y si les parece que mi gusto merece una regia puteada, no la quiero saber!!!
Ahora que lo miré creo que lo que me da vergüenza es el video, no tanto la canción.

http://www.youtube.com/watch?v=XmJ0AkzvdN8

Al pan, pan

Desde que me mudé no había encontrado un producto que me diera tanta satisfacción cocinar como el pan. Estoy como en una especie de ataque y me compré esa mezcla que ya tiene todo, lo único que hay que hacer es ponerle agua, sal y manteca y amasar.
Todavía no me llevo bien con el tema de que hay que dejarlo levar porque al ser muy ansiosa es un tiempo desesperante, pero una vez superado ese escollo sólo me queda entregarme al placer de comer pan caliente con todo lo que se les pueda ocurrir o sino solito porque ojo que la cena a base de pan y máte no es tan mala como suena.

El ataque de la juguera asesina

Ya me parecía que mi relación con la juguera de mi madre era demasiado perfecta para ser verdad. Y como cuando una se pone de novia, se pasa el enamoramiento y le empezás a ver los defectos a tu querido, eso me pasó hoy con la juguera que le metés la fruta sin pelar y te sale un jugo delicioso.
Estaba en lo de mis padres, hacía una calor de la san puta (perdón por la palabrota pero es la pura verdad) y, como tenía que almorzar, decidí que un sanguchito y un jugo serían la mejor opción.
Agarré dos manzanas y dos mandarinas, corté todo en pedacitos y me acerqué a la juguera.
Meto la primera parte de la fruta en el tubito, con la juguera apagada, la tapo con el cosito que la apreta para que pase por las cuchillas y veo como empieza a salir ese néctar.
Luego, cuando se vino el momento de la segunda tanda de frutas me dije a mi misma "ma si, empiezo a tirar la fruta sin apagar"....para qué!?
No tuve en cuenta que los gajos de mandarina tenían alrededor de 10 semillas cada uno, los cuales apenas hicieron contacto con las cuchillas y la fuerza centrífuga empezaron a volar por el aire y tuve que esquivarlos cual Neo en Matrix.
No sabía que hacer para pararla (si...ustedes dirán que tocar el botón de apagado hubiera sido un acierto pero no se me ocurrió) y mientras un par de semillas aterrizaban en mi pelo y otras chocaban contra la alacena yo me puse a pensar que mi relación con la juguera había cambiado y yo era la última en enterarme.