jueves, 24 de julio de 2008

Temporada de besos

No sé si es la luna, el sol, el frío o que pero en el ambiente y en los corazones hay ansias de besos. Comentando esto al pasar en distintos grupos noto que todos están en proceso besatorio, en busca de besos o disfrutando a troche y moche del fenómeno "de acá a Japón, un chupón".
Y, en mi opinión, me parece perfecto que el frío del demonio que se vino sea combatido con el viejo y querido beso , que mientras se disfruta es genial, pero creo que lo mejor es cuando regresa después de un tiempo y uno dice "pero cómo fué que no te veía hace rato?"
Asíque amigos a besar se ha dicho y a los que se dan cuenta que eso les faltaba a arrancar ese raid delictivo de besadores que tan bien les sienta.
Preparados, listos, ya!

martes, 22 de julio de 2008

Bien por Pino!



Este es Bartolo, un perrito bebé (si, no es cachorrito es bebé) que Pino salvo de una rueda de camión y le encontró una familia para que sea feliz!
Urra a Pino, mi padre!

Que anecdotón!

Por qué será que cuando uno cuenta una anécdota suele usar el latiguillo "lo más gracioso es que..."?
Uno no se da cuenta del poder de las palabras, porque esa pequeña frase genera en el oyente una espectativa muy grande. Eso que vamos a contar realmente tiene que ser lo más gracioso, sino deberíamos decir que "lo que me resultó, capás, un toque divertido es...", o "y después me reí porque", pero me parece que usar el "lo más gracioso" es una exageración innecesaria, especialmente si no se aclara si es lo más gracioso acorde a esa historia pedorra que estamos contando o si es lo más gracioso de los últimos 50 años.

Nota del autor: Esto (esto de pensar estás cosas, digo) pasa cuando uno tiene tiempo libre y lo más gracioso es que no tengo tanto tiempo libre ahora que me doy cuenta.

lunes, 21 de julio de 2008

Reflexiones amigueriles

Y pasó el día del amigo, con sus detactores y defensores, con sus regalitos, sus mensajitos, sus llamados telefónicos y todo lo que hace al folklore de esta jornada.
En base a lo acontecido en este día y teniendo en cuenta no sólo mi experiencia, sino también la de los demás ampliamente retratada por los noticieros, es que llego a las siguientes reflexiones.
Por un lado, que bueno que no me hace falta volverme loca en este día para organizar, llamar, armar y desarmar planes, ya que mis amigos están continuamente al lado mío, los veo siempre, cuando tenemos un ratito nos llamamos, nos vemos y así funciona perfecto.
Por otro lado, sólo nos compramos regalitos si queremos y el que regala se da la libertad de comprar lo que quiera porque en realidad creo que no nos importa el regalo en sí, es una excusa, como una especie de cospel que uno quiere pagar voluntariamente para habilitar el encuentro.
No creo que haya amigos como los míos, por lo menos para mi, porque cada uno a su manera me complementa, unos con baños de realidad, otros con compañerismo en esta niñez prolongada, otros con adicción a la comida, otros con otras adicciones absolutamente reprobables(je!), otros con brindis Ferneteros, otros con aliento, otros con simple compañía y muchos con todo eso junto, asíque amigos míos, por estar ahí, felíz hora, día, mes, año, lustro, década, milenio del amigo!

martes, 15 de julio de 2008

Viste qué loco?

Viste qué cuando te sale un granito o una lastimadura y después de todo el día de intentar hacer que desaparezca, decis "bueno, me voy a dormiry seguro que mañana no lo tengo". Y, como un/a salame, te acostás tranquilo, pero es más que obvio y recontra sabido que al otro día va a estar ahí diciéndote "Si si, estoy acá todavía, sabés que me pienso quedar 24 horas más, y por qué no 48?"
Hasta las heridas faciales se me ríen en la cara!

lunes, 14 de julio de 2008

Polirubro

Soy una máquina de guardar cosas, de todo, desde papelitos hasta fotos, pasando por etiquetas, botones, pulseritas, hebillitas, papeles de golosinas.
Y por otro lado, esas cosas que colecciono las tengo que poner en algún lugar, y es por ello que llega un momento en el que ya no queda espacio y le doy una nueva utilidad a objetos que fueron creados para otra cosa. Lapiceros para guardar piedritas, carteras para guardar otras carteras, latas de galletitas como costurero, portavelas para guardar collares y aritos, monederos para guardar hebillas, latitas para guardar monedas y billetes, libros para guardar recortes o fotos, etc.
Asi logro una armonía que sólo yo entiendo pero que me impide frenar con la compulsión de guardar pavadas, una tras otra, especialmente de cosas inútiles.

miércoles, 9 de julio de 2008

La gata Flora, versión Ruqui

Es increíble (o me llama poderosamente la atención, como me gusta decir) como, ahora que tengo un blog, cualquier pequeño hecho me sirve para escribir alguna pavaducha. Ayer me dí cuenta que se me perdió un señalador de cartón que venía con mi agenda. No era para nada útil, es más cada vez que se volaba, caía o escapaba yo pensaba "que al pedo este cosito", "a quién se le puede ocurrir?", "le falta un piolín", etc. y ahora que lo perdí, me doy cuenta que lo necesito, como si la ausencia lo hiciera más relevante de lo que era.
Y después, como tuve un viaje en colectivo largo, aproveché para pensar que en realidad eso me pasa con objetos, con lugares, con personas, con todo. A saber, voy de vacaciones a un lugar, la paso bien, me gusta, todo precioso, pero cuando llego a Bs As, me parece que ese era el lugar más increíble y que me quiero volver, y que quiero disfrutarlo un poco más.
Otro ejemplo? La ropa. Una remera con la cara del Pato Lucas, tirada, hecha un bollo en el fondo del placard. limpieza general, la remera se va empaquetada a la parroquia para que alguien que la necesita realmente la pueda usar. Dos semanas más tarde pienso y pregunto "y mi remera del Pato Lucas?". Y arranco el repaso de los últimos hechos que me lleva al momento de depositarla en la bolsa. Si si, no la tenés más y llega el reproche que sólo se aplaca por la obra de bien realizada.
Y con la gente lo mismo, pero no lo voy a explicar porque todos más o menos entienden y pinta medio bajón meterse en estos temas.