Hoy me estaba acordando de una obra de teatro que se llamaba "Ojalá te enamores", cuyo título se basaba en una maldición que se auguraban los comerciantes turcos para lograr una mejor tajada en los acuerdos comerciales, ya que si la otra parte del trato se enamoraba no podía concentrarse en el trabajo y le daba ventaja al contrario.
Y cuanta verdad hay en esta maldición turca. Cuando uno se enamora no puede poner demasiada atención en aquello que antes le parecía altamente relevante. También se dejan de tener en cuenta detalles que antes hacían de eje central de nuestra vida, ya que nos dejamos encandilar por la apariencia del otro, no nos importa si no combina, si no le sienta del todo bien, o cómo será que los demás lo ven.
Perdemos el eje y, si bien no tenemos que hacer transacciones con un turco usurero, muchas cosas se nos van de las manos, hasta podrían sacarnos dinero de los bolsillos un par de esos turcos que ni nos preocuparíamos.
Esto de pensar en el amor también vino de ver a una pareja en el colectivo los cuales se amaban de tal manera que les salía por los poros. Él era una especie de muchacho de los ´70, onda Bombita Rodriguez, y ella era una especie de Hobbit con mucha bijouterie y colores imposibles de ser combinados. Pero ambos se miraban, se besaban estando seguros que estaban con el ser más hermoso del universo, perdidos en su mundo y sin tener en cuenta nada más que su amor.
Ahí los dejé a estos dos nuevos malos comerciantes frente a los turcos, estando segura de que todos en realidad nos dejamos estafar o hacemos algún mal negocio cuando de amor se trata.
lunes, 7 de julio de 2008
X la Freeway, amigos!

Fiesta x la vuelta de la free al aire!
Se viene la Fiesta de la Freeway para volver a ejercer nuestro derecho de expresión. Sera el próximo Viernes 11 de Julio en Circus (Florencio Varela 1990, Frente a la Universidad de La Matanza) habra bandas en vivo, proyecciones y otras sorpresas. Bono contribución $10, en apoyo a la radio del rock independiente del oeste.
domingo, 6 de julio de 2008
Disco infierno
Ayer hemos regresado con un grupo de bailarines locos a uno de los lugares más divertidos de la noche porteña, por lo menos para el punto de vista de los concurrentes, el Club 74. Mezcla de nostálgicos, jóvenes revaivaleros y gente amigable y copeteada que se entrega a la pista de luces y a los ritmos setentos y ochentosos más hiteros.
Llegamos al lugar, trago va trago viene, temazo va temazo viene, mirada va mirada viene, empezamos a esbozar algún que otro paso hasta llegar al baile epiléptico ya que comprendemos que entre tanto borrachin nadie recordará el papelón personal.
Después de varias horas de dancing y carcajada, uno dice "bueno, paremos un rato" y se acoda al costado de la pista y empieza a analizar lo que ve. Y lo que uno ve no es algo tan grato como cuando uno es parte de la marea loca de bailarines. Y es cierto que uno de afuera tiene un punto de vista ampliamente diferente, y mucho más crítico y contundente. Ese muchacho con el que charlamos ya no es tan guapo como antes, esos dueños de la pista ya pasan a ser más bien "homeless" y todo se transforma en una escena tirando a triste en él que las caras muestran una noche turbulenta, algún que otro se cae ya sin poder soportar su propio peso, el sudor es moneda corriente y los patovicas no dan a basto con la monada.
Viendo esa escena es que uno, sin soportar más, dice "Ma´ si, sigo bailando, ah, mira ese no está tan mal eh, ojo!" y entra en ese maremoto de salames divertidos, los cuales de afuera se ven como el video de Thriller.
Llegamos al lugar, trago va trago viene, temazo va temazo viene, mirada va mirada viene, empezamos a esbozar algún que otro paso hasta llegar al baile epiléptico ya que comprendemos que entre tanto borrachin nadie recordará el papelón personal.
Después de varias horas de dancing y carcajada, uno dice "bueno, paremos un rato" y se acoda al costado de la pista y empieza a analizar lo que ve. Y lo que uno ve no es algo tan grato como cuando uno es parte de la marea loca de bailarines. Y es cierto que uno de afuera tiene un punto de vista ampliamente diferente, y mucho más crítico y contundente. Ese muchacho con el que charlamos ya no es tan guapo como antes, esos dueños de la pista ya pasan a ser más bien "homeless" y todo se transforma en una escena tirando a triste en él que las caras muestran una noche turbulenta, algún que otro se cae ya sin poder soportar su propio peso, el sudor es moneda corriente y los patovicas no dan a basto con la monada.
Viendo esa escena es que uno, sin soportar más, dice "Ma´ si, sigo bailando, ah, mira ese no está tan mal eh, ojo!" y entra en ese maremoto de salames divertidos, los cuales de afuera se ven como el video de Thriller.
viernes, 4 de julio de 2008
Lost, pero no la serie sino la memoria
Ya me pasó tres o cuatro veces en este año que no me acuerdo la edad que tengo. Estoy convencida que ya tengo 27, cuando en realidad estoy circulando por mis 26. Se me hace una laguna espantosa y angustiante, en la que por un momento no recuerdo mi edad. No sé si es grave o no, pero que angustia mucho, angustia mucho.
martes, 1 de julio de 2008
Si faltaba algo, era esto...
Estoy en el trabajo, entra un tipo, me mira, lo miro, le pregunto cómo anda, y me contesta (escuchate esto):
Cliente: Cómo andás morocha? Qué te hiciste en el pelo? Ah, no, ya sé, te peinaste!
Silencio que chorraba odio descomunal. Realizo la transacción comercial a cara de perro. Se va. Me miro al espejo. Y si, evidentemente, cuando te peinás la historia cambia.
Nota para los lectores: Ahora yo digo, manga de pelotudos, ven que soy un caniche electrocutado todos los días de mi vida y todos la van de calladitos. No estoy despeinada por estilo, es un tema glandular, y si a eso le sumamos mi problema de la vista deberían saber que me tienen que avisar este tipo de cosas.
Atentamente, la Jefa Suprema de redacción, edición, diseño y diagramación.
Cliente: Cómo andás morocha? Qué te hiciste en el pelo? Ah, no, ya sé, te peinaste!
Silencio que chorraba odio descomunal. Realizo la transacción comercial a cara de perro. Se va. Me miro al espejo. Y si, evidentemente, cuando te peinás la historia cambia.
Nota para los lectores: Ahora yo digo, manga de pelotudos, ven que soy un caniche electrocutado todos los días de mi vida y todos la van de calladitos. No estoy despeinada por estilo, es un tema glandular, y si a eso le sumamos mi problema de la vista deberían saber que me tienen que avisar este tipo de cosas.
Atentamente, la Jefa Suprema de redacción, edición, diseño y diagramación.
Así no!
Ehhh, a ver si nos entendemos en algo. Ahora no me pueden venir a decir que hay una droga que se llama BURUNDANGA! Seriedad para el mundo de los estupefacientes y alucinógenos, señores, porque eso es cualquier cosa menos una droga. Podría ser el nombre para un jugo para diluir, una playa de Brasil, una marca de tornillos, un boliche de música brasilera, pero una droga no.
Como dice mi amiga María Ananhí, además pega con fritanga, morondanga, y hasta pega con la canción de Nicolino Roche y sus pasteros verdes "dame tu pangalanga".
Asíque, amigos drogones, a ponerle otro nombre, y para darles una mano les dejo unas ideas: Burun 750, B7x, BRDG 2008.
Ahí está, se los dejo planteado, piensenlónnn.
Dejame de joder, Burundanga, lo leo y no lo puedo creer, Burundanga.
Como dice mi amiga María Ananhí, además pega con fritanga, morondanga, y hasta pega con la canción de Nicolino Roche y sus pasteros verdes "dame tu pangalanga".
Asíque, amigos drogones, a ponerle otro nombre, y para darles una mano les dejo unas ideas: Burun 750, B7x, BRDG 2008.
Ahí está, se los dejo planteado, piensenlónnn.
Dejame de joder, Burundanga, lo leo y no lo puedo creer, Burundanga.
Mito destruído
Hoy me dí cuenta que, a pesar de tener un mote de persona puntual, no lo soy. Porque a todos los lugares llego o antes o después, pero nunca puedo llegar en punto. Tomá, para todos los boludos, como decía el queridísimo Gramática!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)