No puedo recordar un día de mi vida en que no se me haya venido a la mente una duda, no vamos a llamarla preocupación, encrucijada o punto de inflexión. Una simple y llana duda, pregunta si quieren, aparece en mi mente todos los días.
Algunas de ellas se esfumaron con la misma velocidad con la que aparecieron. Otras me siguieron incansablemente. Y algunas fueron intermitencia para, cada tanto, volver a aparecer.
Por qué dudamos, uso el plural para no sentirme tan sola, de cuanto se nos pone en frente?
Trabajos, casas nuevas, un pantalón, novios, color de uñas, posibilidades de aprobar un examen, y seguiría la lista pero me aterra recordar viejas dudas existenciales o de las más terrenales.
Yo soy de las que duda, siguiendo el consejo familiar, hasta de mi propia sombra. Y no hablo de dudar de las personas que tengo a mi alrededor. Hablo de las dudas internas que reflejan mi inseguridad de poder o no poder, saber o no saber, quedarme quieta o caminar. Ahí están mis dudas, me tienen como única y principal creadora y protagonista de mis revoltijos mentales.
Algún día dejaré de dudar? Estará bien que eso pase?
Por lo pronto, mientras dudo si este post logrará de manera acertada explicar lo que pienso, me entrego a la certeza de que no sé nada, diciendo eso a un tipo le fue bastante bien, así que hagamos la prueba.
lunes, 19 de septiembre de 2011
lunes, 15 de agosto de 2011
Necesitamos ayuda!
Necesitamos dadores de sangre para el paciente JULIO BARBERIS. De lunes a viernes de 8 a 9:30. Servicio de hemoterapia HOSPITAL PIÑERO (Varela al 1300). Presentar DNI, pueden ir habiendo tomado té. NUESTRA FAMILIA TE AGRADECE LA DIFUSIÓN
viernes, 29 de julio de 2011
Me fui para volver
Me fui unos días de viaje. Bariloche me esperaba con su frío, sus montañas, su lago, su ceniza y sus ambientes hiper calefaccionados (mal para la naturaleza, chicos!).
Es notable como los viajes le permiten a uno pensar de un modo que en la vida nos parece imposible, despreocupada de horarios, apuros y responsabilidades. Uno cree que todo está bien y quiere quedarse en ese estado siempre.
La comida te engorda y no te importa, el frío te congela y no molesta, el colectivo no pasa y seguís esperando sin putear. Todo parece lindo, hasta lo feo.
Por eso les muestro un poco de lo que ví para que ustedes viajen un poco también.
lunes, 6 de junio de 2011
Prejuicios de más
No son pocas las veces en las que pienso que una actitud mía va a quedar mal frente a la mirada de los demás. Puede que a simple vista suene trágico o puedan decir "uh, esta flaca tiene unos mambitos importantes" y, si bien es cierto, creo que tiene que ver con ver esas actitudes o acciones en los demás.
Les cuento cuando me surgió este sentimiento de hacer algo fuera de lugar la última vez. Resulta que me fui con mi padre a hacer turismo porteño a la casa rosada y otros lugares. En eso mi papá ve a unos granaderos que parecían tener buena onda y me pregunta "me sacás una foto con ellos?".
Para no quitarle la ilusión le dije que si y nos dirijimos hacia ellos. Cuando íbamos llegando le digo a mi papá "me da vergüenza, hablemos en italiano así parecemos turistas". Mi padre me miró como diciendo "ay hija sos muy boluda" pero el pobrecito les indicó sacarse una foto por señas, sin emitir una palabra y cuando nos fuimos los dos a coro les dijimos "grazzie". A continuación, mi papá me dijo "y qué tiene de malo pedirles una foto, se puede saber?" Y la verdad es que no lo sé.
Les cuento cuando me surgió este sentimiento de hacer algo fuera de lugar la última vez. Resulta que me fui con mi padre a hacer turismo porteño a la casa rosada y otros lugares. En eso mi papá ve a unos granaderos que parecían tener buena onda y me pregunta "me sacás una foto con ellos?".
Para no quitarle la ilusión le dije que si y nos dirijimos hacia ellos. Cuando íbamos llegando le digo a mi papá "me da vergüenza, hablemos en italiano así parecemos turistas". Mi padre me miró como diciendo "ay hija sos muy boluda" pero el pobrecito les indicó sacarse una foto por señas, sin emitir una palabra y cuando nos fuimos los dos a coro les dijimos "grazzie". A continuación, mi papá me dijo "y qué tiene de malo pedirles una foto, se puede saber?" Y la verdad es que no lo sé.
miércoles, 25 de mayo de 2011
La loca de arriba
Me mudé a un departamento, y más allá de los nuevos ruidos, las voces de los vecinos, el que escucha cumbia a todo lo que da y reconocer mi nuevo territorio, me estoy dando cuenta que me ha surgido un nuevo temor.
No son pocas las noches que me despierto luego de una pesadilla en la que me olvido de pagar las cuentas de mi casa (luz, gas, teléfono, etc.) y que me cortan los servicios, no me dejan entrar a mi depto o los vecinos me reclaman la falta de pago en el ascensor.
Sé que estoy loca y que el tema de las responsabilidades es un legado de mi madre que me quedará para siempre pero, no jodamos, déjenme los sueños para soñar cosas lindas y no con boletas impagas o vecinos con dedo acusador!
No son pocas las noches que me despierto luego de una pesadilla en la que me olvido de pagar las cuentas de mi casa (luz, gas, teléfono, etc.) y que me cortan los servicios, no me dejan entrar a mi depto o los vecinos me reclaman la falta de pago en el ascensor.
Sé que estoy loca y que el tema de las responsabilidades es un legado de mi madre que me quedará para siempre pero, no jodamos, déjenme los sueños para soñar cosas lindas y no con boletas impagas o vecinos con dedo acusador!
jueves, 21 de abril de 2011
martes, 12 de abril de 2011
Se cayó el sistema
La vida cambia constantemente y no podés decir "che, yo paro un rato y después los alcanzo" no no no, señores, hay que seguir hasta que llega el momento en que nos vamos adaptando a los cambios y se nos hacen más llevaderos.
Yo nunca fui muy amiga de los cambios, especialmente laborales, por las dudas decía no puedo/no sé hacerlo/ que esto lo haga Dominguez que él se da maña, y así veía el colectivo partir y dejarme a gamba.
Para recrearles algunas situaciones del terror que experimentaba en trabajos nuevos les comento que tuve un ataque de pánico en una oficina donde me habían dejado haciendo una prueba de ingreso y me mandé a mudar sin dejar ni siquiera una mala excusa. En otro caso trabajaba sola en una oficina durante 8 horas y me ponía canciones tristes en la compu para llorar sola frente al escritorio. Y en otra oportunidad me escondí en el baño para planear mi huida de la oficina, cosa que no hizo falta porque ese día me iban a rajar porque no vendía nada.
Después de todas estas imágenes tristes, hoy me toca tener un trabajo que me gusta y las veo como una circunstancia graciosa pero en su momento no fue la muerte en camiseta y pensé que nunca iba a llegar a ser un ser humano trabajador que entre a un lugar y por lo menos la conozcan hace más de 6 meses.
Digamos que es maduración, suerte, crecimiento o lo que sea pero lo que si sé es que encontré un lugar al que me gusta volver.
Yo nunca fui muy amiga de los cambios, especialmente laborales, por las dudas decía no puedo/no sé hacerlo/ que esto lo haga Dominguez que él se da maña, y así veía el colectivo partir y dejarme a gamba.
Para recrearles algunas situaciones del terror que experimentaba en trabajos nuevos les comento que tuve un ataque de pánico en una oficina donde me habían dejado haciendo una prueba de ingreso y me mandé a mudar sin dejar ni siquiera una mala excusa. En otro caso trabajaba sola en una oficina durante 8 horas y me ponía canciones tristes en la compu para llorar sola frente al escritorio. Y en otra oportunidad me escondí en el baño para planear mi huida de la oficina, cosa que no hizo falta porque ese día me iban a rajar porque no vendía nada.
Después de todas estas imágenes tristes, hoy me toca tener un trabajo que me gusta y las veo como una circunstancia graciosa pero en su momento no fue la muerte en camiseta y pensé que nunca iba a llegar a ser un ser humano trabajador que entre a un lugar y por lo menos la conozcan hace más de 6 meses.
Digamos que es maduración, suerte, crecimiento o lo que sea pero lo que si sé es que encontré un lugar al que me gusta volver.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)