domingo, 14 de febrero de 2010

No jodamos!

Ya les conté el ataque de ira que me agarró con el nene de la flauta en el colectivo, no?
Bueno, yo se los recuerdo porque me están empezando a molestar, y mucho, los boludos que se unen a grupos boludos en facebook!
Córtenla un poco porque un día salgo con un palo a romper teclados por ahí, sé donde viven!

Los declaro eso y eso

Fui a un casamiento, en realidad a la iglesia a ver a una compañera de la facultad con la que veníamos compartiendo todos los preparativos por mail, enterándome de todas las cosas que hay que tener antes de un casorio.
Llegó el momento de la iglesia, llegué temprano porque le calculé mal al viaje, así que entando sola como un hongo dediqué media hora a criticar los vestuarios, a ver peinados y permanecer lo suficientemente lejos de todos para no tener que charlar con alguien.
Luego de superar el escollo de que un vagabundo borracho se sentó al lado mío a mirarme y sonreír durante unos 10 minutos, vi una cara conocida y me escapé lo más rápido que pude.
Entramos en la iglesia, entró la futura esposa, divina, emocionada, se le notaba la felicidad, al igual que al novio, y ahí ya me empecé a emocionar. Una tonta, pero la música, la felicidad de ellos vista tan de cerca me hizo emocionar como si fuera alguien muy cercano a la pareja.
Luego empezó la ceremonia y yo empecé a pensar en qué hace que la gente se case, que se unan frente a un tipo que les dice que Dios los bendice y ahí se van, unidos " para toda la vida", caminando siendo los mismos pero distintos, casados!
No comprendo algunas cosas del casamiento, es más creo que lo único que me copa es la fiesta pero creo que porque sólo no me imagino lo que es organizarla.
También pienso en lo que cambió mi forma de pensar porque de pequeña siempre soñaba con el vestido blanco estilo princesa enorme, tan enorme que habría que alquilar un salón para mi vestido y otro para los invitados, pero hoy no me imagino ni cerca de ese atuendo, ni cerca del casamiento, ni cerca de tirar el ramo y mucho menos cerca de una iglesia.

viernes, 12 de febrero de 2010

Canción amiga

Les dejo esta canción que me acompaña estos días y con la cual hago videos mentales desde el tren y el colectivo. Ahí va.
Click en el título, no me obliguen a repetirlo!

sábado, 6 de febrero de 2010

Felicidades científicos!

En este post quiero felicitar a todos aquellos científicos, ingenieros y demás que trabajaron en la creación de uno de los grandes descubrimientos de las últimas décadas.
Luego de criticar duramente a aquellos que crearon el aire acondicionado y le dejaron el tubo de agua a medio terminar, creo que llegó el momento de felicitar a los hacedores del milagro hecho bebida: el Aquarius de Cepita en su versión UVA!
Genial, sublime, inédito y delicioso, lo mejor de la uva sin las insoportables semillitas.
Felicidades y salud!

jueves, 4 de febrero de 2010

Lo que mata es el ruido

Me duele una muela, me molesta, me jode. Pero mi valor para ir al odontólogo es inversamente proporcional a la necesidad de ir al odontólogo.
Todo lo que hay en un consultorio me aterra. El olor, esos baberos, la silla en la que te tenés que sentar para que te atienda, el vasito con agua, la bacha para enjuagarte la boca, los lentes del odontólogo, en fin, todo.
Pero lo peor de lo peor es el torno. No puedo creer que exista todavía ese aparato endemoniado con ese ruido idem, que te atornilla el cerebro.
No puedo creer que exista un silenciador para armas de fuego y que no hayan logrado que el torno no haga ese ruido espantoso. Un poco de ingenio, pónganse a laburar en eso, caracho!
Sé que mi idea de que los dientes sean descartables no va a ser posible, pero minimamente mejoremos la calidad de vida de los que nacimos condenados a tener dentadura de mala calidad.

miércoles, 3 de febrero de 2010

La tía borracha

Tenía que llegar a los 28 años para vivir una experiencia como esta!
De adolescente lo mío no era andar por ahí alcoholizada, es más, no tomaba ni cerveza, ni vino, ni la jarra loca, nada de nada.
Siempre era la que llevaba a alguno al baño a vomitar, la que se embolaba de vez en cuando porque el resto parecía disfrutar más de la música que yo, pero el hecho es que siempre me alcanzó ser alegre y divertirme sin darle a las bebidas espirituosas.
Ahora, ya más adulta y habiendo incorporado el Fernet y la cerveza, la cosa cambió.
No tengo resistencia al alcohol, eso es sabido en mi grupo de amigos y en mi consciencia que me dice "pará" y yo paro, por lo que no me llevo nada más que algún mareito y un par de carcajadas de la nada.
Resulta que el viernes pasado parece que el calor intenso y el baile loco me jugaron una mala pasada.
Me fui a bailar con mis amigos de la pileta, pero antes nos juntamos a cenar y a tomar algo. Mi primer error tiene un sólo nombre: MEZCLA. No me dí cuenta y tomé varias cosas con distinto porcentaje etílico por lo que hasta el momento de volcar me sentía divertida.
Pero promediando las 4:30 de la mañana, mientras bailaba con un señor que me decía "mano mano, dame las manos para bailar" decidí que el mareo que tenía ameritaba sentarse...segundo error.
Desde ahí hasta las 5:30 de la mañana todo lo que recuerdo es ver pies que pasaban y nada más. Sin poder levantar el marote le puse punto final a la noche sin dejar de pensar "ay dios, que papelón, ahora aparecen los de Policías en acción y salgo en la tele así"
Por suerte mis amigos colaboraron cual Cruz Roja y me llevaron sana y salva a la casa de mi amiga para reposar como Bella Durmiente que al otro día se despertó más parecida a Shrek que a otra cosa.
No hagan esto en sus casas, es la moraleja!

Que gente chota!

A vos, colectivero del 172 que te cruzaste conmigo en Juan B. Justo, te quiero decir que si ser un pelotudo fuese deporte olímpico, vos te llevas todas las medallas de oro, gil!
Perdón, necesitaba exteriorizarlo, pero si la gente es chota cuando maneja yo voy a estar ahí para hacer justicia. Ojo conmigo!